Ciudad del Vaticano.- El papa León XIV ha decretado la restitución del nivel salarial de los cardenales de la Curia Vaticana, tres años después de que Francisco aplicara una reducción del 10% para contener el déficit de la Santa Sede después de la pandemia de Covid-19.
La decisión de la subida de sueltos de los purpurados se formalizó mediante un motu proprio que abroga la carta apostólica de Francisco llamada "Un futuro sostenible", promulgada el 23 de marzo de 2021 y vigente desde el 1 de abril de aquel año.
Ahora, gracias al recorte y ahorro en el gasto de las economías vaticanas hechas por Francisco, el Papa Prevost ha restituído el salario de los cardenales curiales tras el recorte aplicado por Francisco.
Según ha dicho León XIV, la medida de aumento en el sueldo de los altos funcionarios romanos se autorizó tras haber examinado "cuidadosamente" las cuentas vaticanas. La Santa Sede cerró el ejercicio 2024 con un superávit de 1.6 millones de euros, lo que rompió con años de déficit operativo. La mitad del presupuesto de la Santa Sede está compuesta por gastos de personal.
El recorte salarial aplicado por Francisco
La carta apostólica de 2021 estableció reducciones de entre un 8% y un 3% para otros sacerdotes, con el objeto de no tener que despedir a trabajadores laicos ni reducir el sueldo a quienes tienen hijos a cargo.
Las medidas de recorte no aplicaban si los cardenales o sacerdotes acreditaban que les resultaba imposible hacer frente a los gastos fijos relacionados con su propia salud o la de sus familiares hasta el segundo grado.
Francisco justificó entonces las reducciones para paliar los efectos de la pandemia y sanear las cuentas vaticanas, un año después de la aparición del coronavirus.
Garantizar viabilidad económica, con otros 'instrumentos'
En el motu proprio con el que abroga la norma anterior, León XIV señala que las medidas de ahorro asumidas por Francisco "pueden superarse, con la certeza de que las instituciones de la Santa Sede y del Estado de la Ciudad del Vaticano continuarán, con diversos instrumentos, en su compromiso de garantizar la sostenibilidad económica".
El pontífice estableció la derogación de la carta de Francisco desde el 1 de septiembre, "sin perjuicio, no obstante, de los efectos producidos durante su período de vigencia, incluidos los efectos producidos por la suspensión de la acumulación de los incrementos bienales de antigüedad". Antes de firmar la medida, León XIV escuchó la opinión de la Secretaría de Economía, liderada por el laico español Maximino Caballero Ledo.
Contexto de las finanzas vaticanas
La prensa italiana señala que la Santa Sede ha atravesado años de déficit operativo, agravados por la pandemia de Covid-19 y por la disminución de las donaciones de los fieles; sin embargo, afirma que hay una recuperación sensible.
"El superávit de 1.6 millones de euros registrado en 2024 representa el primer resultado positivo en varios ejercicios. La decisión de León XIV restituye el nivel adquisitivo de los cardenales, quienes recuperan el monto previo al recorte aplicado por Francisco", explica la prensa vaticana.
No obstante, y según explica un ex funcionario de la Secretaría de Economía del Vaticano, el salario de un cardenal de Curia ronda hoy los cinco mil euros al mes (99 mil pesos mexicanos); antes de los recortes, sus salarios rondaban entre los cuatro mil y cinco mil quinientos euros incluido el "piato cardinalizio" o medio ordinario de subsistencia, que cada cardenal residente en Roma recibe por parte de la tesorería papal si su ingreso ordinario no le produce suficiente. Los recortes a los cardenales también habían impactado sus ingresos por Gratificación de Secretaría y la Indemnización de Oficio.
Ahora, con la resititución de nivel salarial de los cardenales, las finanzas vaticanas deberán erogar unos 500 euros al mes y unos seis mil euros extras anuales por cada cardenal afectado por el ahorro del futuro sostenible de Francisco. El cálculo de esta subida de sueldos apenas supondría un gasto extra de 180 mil euros (3.5 millones de pesos) para las arcas vaticanas, las cuales deben aún lidiar con déficits operativos anuales que rondan los 45 millones de euros (900 millones de pesos).

